Durante el primer cuatrimestre de 2026, la artista Violeta Montes está realizando una residencia de investigación en danza y artes escénicas en la que se dedica a profundizar temas que ha venido trabajando: la exploración y el desarrollo de procesos que articulen autobiografía, ficción y performatividad a través del corrimiento de los elementos tradicionales de la danza académica para situar al cuerpo como territorio de disputa y producción de sentido. Esta investigación se centra en la exploración del “perderse” como potencia creativa y motora. La misma artista explica: “En mi primera obra hablé de mí a través de otros. En la segunda, fundí mi historia con la de un personaje clásico de la ficción. En esta obra me corro del centro del relato para aparecer en escena a través de la anonimia”.
La artista asume esta posibilidad como una forma de resistencia frente al productivismo actual, y con la idea de bucear, experimentar y crear libremente para posteriormente compartir con la comunidad artística y el público.
VIOLETA MONTES es una artista argentina travesti intrínsecamente atravesada por una división temporal entre la pretransición y la postransición. Para ella, sus procesos creativos son sobre vivir y sobrevivir en el margen. Como intérprete y creadora escénica, su práctica posiciona al cuerpo como un territorio donde se disputan la vida y la muerte, y concibe la escena como espacio de arrojo y de riesgo donde la vida cobra sentido.
A los 9 años, siendo Brian, comenzó sus estudios de teatro con Gastón Marioni. A los 17 ingresó al Instituto Superior de Arte del Teatro Colón de Buenos Aires donde se formó en danza clásica. En 2010 ganó una beca de Iñaki Urlezaga para formarse en Arte Ballet y en 2011 una beca de María Elena Astrova para ir al Ajkun Ballet Theatre de Nueva York. Entre 2011 y 2017 fue bailarín solista y de fila en el Ballet Concierto, el Ballet del Centro del Conocimiento y el Ballet Nacional Argentino, con los que realizó giras nacionales e internacionales. Su primer trabajo como coreógrafx fue “Andróginos, ensayos sobre el amor” en 2016 con el que desarrolló clínicas de filosofía y danza en el Centro Cultural Paco Urondo FFyL-UBA. Su ópera prima como Violeta, “La (ex) Traviatta”, participó en el programa Incubadora de Primeras Obras de DGEART bajo la tutoría de Cinthya Edul, y se presentó en teatros porteños durante el 2023, 2024 y 2025 con apoyo del INT (Instituto nacional del teatro). Por esta obra recibió una nominación a los premios María Guerrero 2025 en la categoría interpretación y dirección, ésta última realizada junto a Candelaria Gauffin. Durante el 2025 participó de un programa de formación para artistas en la Universidad de San Andrés donde dirigió un cortometraje y una performance titulados “El cuento de la buena Pipa”. Ese mismo año participó de un taller con Marina Otero en Madrid, donde comenzó con su última investigación: “ANOMALÍA”.
